VERANO EN JAPÓN – DÍA 20 (Hirosaki)

domingo 2 de agosto

Los fuegos artificiales de anoche inauguraron el Nebuta Matsuri. El festival comienza hoy, en la ciudad de Aomori, pero nosotros no nos quedaremos para las primeras fechas. Los últimos dos días desfilan las carrozas más grandes e impresionantes, por lo que antes nos haremos una escapada a Akita —a unas tres horas en tren—, donde se celebra otro festival al que queremos asistir, y luego volveremos.

Dejamos nuestro equipaje en lockers de la estación y nos dirigimos hacia los andenes. Con motivo del festival, han decorado la estación. De la entrada cuelgan guirnaldas con peces de papel inflado y hay expuestas algunas carrozas pequeñas, un adelanto de lo que se verá en las calles durante los próximos días. Por los parlantes se escucha la música típica del festival, taikos e instrumentos de viento. Ya vienen pasando esa música desde hace varios días en la estación de Aomori, la escuchamos incluso hace casi una semana, cuando hicimos nuestra conexión hacia Hokkaido.

t 33. 02ago. Hirosaki

De camino a Akita hacemos una parada en la ciudad de Hirosaki, para visitar el castillo y algunas casas del antiguo barrio samurái. Lo que queda del castillo de Hirosaki es en realidad una torre, rodeada por un bello parque con puentes rojos, las antiguas puertas del castillo, un estanque repleto de carpas y mucho verde. Cuando llegamos a la torre nos enteramos de que están haciendo trabajos de restauración y han limitado los lugares a los que se puede acceder, por lo que preferimos no pagar la entrada y nos contentamos con verla desde afuera.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cruzamos el parque hacia el distrito samurái, donde se pueden visitar varias residencias. Imaginamos cómo habrán sido estas calles hace cuatrocientos años, cuando eran transitadas por los miembros del clan Tsugaru. Las residencias están señalizadas con banners de tela en las entradas, decorados con el manji que aparecía en los estandartes del clan y con el patito samurái que identifica al pueblo.

t 46. 02ago. Hirosaki t 119. 02ago. Hirosaki

Es interesante visitar todas las casas, muy distintas todas ellas, especialmente teniendo en cuenta que la entrada es gratuita. En algunas se exhiben katanas y uniformes samurái, entre otras cosas. El barrio es muy tranquilo, al menos hoy lo es. No nos cruzamos con nadie en el camino, y podemos disfrutar de las casas en silencio.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Compramos unos sándwiches en un konbini y almorzamos en un banco en una esquina, antes de regresar a la estación para tomar nuestro segundo tren. La estación de Hirosaki también está decorada. El verano es época de festivales en Japón, y casi todos los de la región de Tohoku se agolpan en una sola semana. Es una pena, porque eso nos ha obligado a elegir unos y descartar otros. El Neputa Matsuri de Hirosaki es uno de los festivales a los que hemos tenido que renunciar. Es parecido al festival de Aomori al que sí concurriremos en unos días, pero a diferencia de las carrozas de Aomori que son tridimensionales, las más típicas del festival de Hirosaki son enormes abanicos decorados. En la región, hay varios festivales en los que desfilan carrozas de papel iluminadas, con características particulares que varían dependiendo de la ciudad. Las de Goshogawa también son tridimensionales, pero toman la forma de torres, más estilizadas y altas que las de Aomori.

t 01. 02ago. Hirosaki
De izquierda a derecha, las carrozas típicas de Aomori, Hirosaki y Goshogawa, con la salvedad de que las que se ven en los desfiles son bastante más grandes.

Llegamos a Akita al atardecer. En la estación, además de los afiches del festival que nos trajo hasta acá, hay colgadas máscaras del Namahage Sedo Matsuri, para el que todavía faltan unos cuantos meses, porque se celebra en enero, pleno invierno.

Akita

Nuestro hotel está junto a la estación, desde el andén podemos ver el cartel que lo identifica. Damos un par de vueltas a la manzana. Debería estar por acá, pero no hay caso. No entendemos por qué somos incapaces de ubicar la puerta de acceso, solo vemos entradas a un centro comercial de varios pisos. ¿No será que el hotel está adentro del shopping? A falta de mejor opción, entramos para probar suerte, y así es efectivamente. Difícilmente íbamos a encontrarlo buscando en la calle. Una vez dentro, notamos también que un puente vidriado conecta la estación de tren con el centro comercial y que desemboca justo en la puerta del hotel.

En el centro comercial ya está prácticamente todo cerrado, salvo por una sala de juegos llena de máquinas de gancho, algunas de ellas con muñecos buenísimos que ni siquiera hacemos el intento de sacar porque ya sabemos que será un fracaso. También hay un konbini abierto, donde compramos algo para cenar. Y luego, ya provistos de nuestros bentos, entramos al hotel para hacer el check-in.

Hoy ha sido un día tranquilo. Solo resta comer, pegarnos un baño y tirarnos a descansar. Mañana será un día más movido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s